OPENGELA inicia una nueva etapa para cuidar, mantener y aprovechar mejor los edificios rehabilitados
A partir de septiembre de 2026, OPENGELA pone en marcha una nueva etapa de trabajo en los barrios participantes. Una fase que amplía el camino realizado hasta ahora y que irá más allá de la monitorización de consumos y de las condiciones de confort de algunas viviendas.
Después del esfuerzo realizado para rehabilitar los edificios, el siguiente reto es conseguir que esas mejoras se utilicen correctamente, se mantengan en el tiempo y contribuyan realmente a mejorar la calidad de vida de las personas que viven en ellos.
Por este motivo, durante los próximos años se desarrollarán diferentes acciones de información, sensibilización y acompañamiento dirigidas tanto a las comunidades de personas propietarias como a los residentes de los edificios rehabilitados.
Uno de los principales objetivos será ayudar a las comunidades a conocer mejor su edificio y organizar adecuadamente su conservación y mantenimiento. Para ello, cada edificio dispondrá progresivamente de una Ficha Digital, que permitirá reunir y ordenar información relevante sobre sus características, las actuaciones realizadas, sus instalaciones y otros elementos necesarios para facilitar una gestión más sencilla a lo largo del tiempo.
Este trabajo se complementará con el acompañamiento en la gestión del Plan de Uso y Mantenimiento del edificio. No se trata únicamente de actuar cuando aparece una avería, sino de aprender a anticiparse, saber qué elementos deben revisarse, cuándo conviene hacerlo y cómo planificar correctamente las actuaciones necesarias.
Un mantenimiento adecuado permite prolongar la vida útil de las mejoras realizadas, evitar deterioros, reducir futuros costes y conservar las prestaciones conseguidas con la rehabilitación.
Pero el proyecto no se centrará únicamente en el edificio.
OPENGELA continuará trabajando también con las personas que viven en las viviendas, ayudándoles a comprender cómo influyen aspectos cotidianos como la temperatura, la humedad, la ventilación, la calefacción o el consumo energético en su confort y en la habitabilidad de sus hogares.
A través de jornadas, materiales informativos, contenidos digitales y otras acciones de participación se ofrecerán recomendaciones sencillas y prácticas para utilizar mejor las viviendas rehabilitadas, prevenir problemas y aprovechar las mejoras incorporadas en los edificios.
La energía seguirá teniendo un papel importante.
Las personas propietarias y residentes podrán disponer de orientación y asesoramiento energético para comprender mejor sus consumos, sus contratos y sus hábitos, así como identificar posibles oportunidades de ahorro.
El objetivo es ayudar a reducir el impacto de la energía en la economía de los hogares sin renunciar al confort, haciendo un uso más eficiente de la vivienda y de sus instalaciones.
La monitorización desarrollada hasta ahora seguirá formando parte del proyecto en aquellas viviendas participantes, permitiendo conocer la evolución de parámetros como la temperatura, la humedad, el CO₂ o los consumos energéticos y comparar las situaciones anteriores y posteriores a la rehabilitación. Esta información permitirá comprobar los resultados obtenidos y aprender de ellos.
Sin embargo, esta nueva etapa quiere llegar al conjunto de las personas residentes y de las comunidades de los edificios rehabilitados, independientemente de que su vivienda disponga o no de sistemas de monitorización.
Porque cuidar un edificio es una responsabilidad compartida.
Las administraciones, las personas administradoras de fincas, los equipos técnicos, las empresas de mantenimiento y, especialmente, las personas propietarias y residentes tienen un papel importante para conseguir que las mejoras alcanzadas perduren.
La rehabilitación realizada supone una importante inversión económica y social. Conservarla correctamente significa también proteger el valor de las viviendas y del patrimonio inmobiliario de las comunidades, además de mantener unas mejores condiciones de habitabilidad, confort y eficiencia.
Durante los próximos meses, OPENGELA irá informando de las diferentes acciones que se pondrán en marcha en cada barrio, las jornadas previstas, los servicios disponibles y las herramientas que se irán incorporando al proyecto.
Empieza así una nueva fase en la que queremos que las personas residentes sean parte activa del proceso.
La rehabilitación ha mejorado nuestros edificios. Ahora comienza el reto de conocerlos mejor, cuidarlos y conseguir que esa mejora dure muchos años.

